CUANDO EL FÚTBOL NO TIENE IMPORTANCIA

Alguien dijo alguna vez que el deporte es lo más importante dentro de lo menos importante. Este fin de semana se ha visto la realidad de esta frase. En cada partido de la jornada se han sucedido los homenajes y actos de recogida solidaria para ayudar a los afectados por la DANA en la Comunidad Valenciana. Estos hechos demuestran la empatía de la sociedad española. Cualidad que parece faltar en los mandatarios del fútbol español.

En esta jornada de Liga, se aplazaron dos partidos: el Valencia – Real Madrid y el Villareal – Rayo Vallecano. Los otros ocho partidos se han disputado. Jugadores como el bético Pablo Fornals, el lateral derecho Miguel Guitérrez o Vicente Moreno, el entrenador de Osasuna se han visto afectados directamente por esta tragedia y tuvieron que afrontar sus partidos con la cabeza en otro lugar. Es su trabajo, sí. Pero también es su familia la que está sufriendo. La jornada se disputó con las gradas llenas. Cada gol anotado fue celebrado, sin embargo, la cabeza estaba en otro lado. Esta mañana, Carlo Ancelotti en rueda de prensa ha declarado que él entiende el fútbol como una fiesta, en la que tiene que haber alegría y celebración. Justo lo contrario que evocó este fin de semana.

Los jugadores del Atletico de Madrid sujetan sendas pancartas de apoyo a sus peñas afectadas. Fuente: AS/Chema Rivas

Realmente, el fútbol es un negocio que no entiende de derechos humanos ni tragedias. Supone mucho menos problema encontrar fecha para jugar dos partidos aplazados que para diez y parar el negocio durante una semana, aunque esto suponga una falta de sensibilidad que sufren componentes de la propia organización. Javier Tebas explicó que, tras celebrar una reunión, habían decidido que la jornada se jugara. Nadie sabe quiénes estaban reunidos ese día, pues ni jugadores ni entrenadores estaban de acuerdo con la disputa de los partidos.

Es evidente que esta jornada no debería haberse disputado. Miles de personas han perdido sus casas, no pueden localizar a sus seres queridos o incluso no los van a volver a ver. Los futbolistas son los ejemplos de muchas personas, el espejo en el que se miran. No tenían otra opción que jugar. Todos hemos aprendidos que, como país, cuando la causa nos necesita estamos unidos. Falta unidad también en las Instituciones. Los derechos humanos son más importantes que el negocio.