Intensidad, calidad y máxima igualdad en el resultado final. El mini-Clásico tuvo un ingrediente que escasea en el de las mayores y acabó con reparto de puntos después de que el Real Madrid B llegara a remontar un 1-2 en contra gracias a los goles de Bea Vélez y Zuazo. Tablas en el intercambio de golpes.
La réplica al enfrentamiento ante el eterno rival en versión filial llegó en la jornada 5 de una Primera RFEF Iberdrola en la que ambas aficiones tuvieron un ojo puesto. La Ciudad Deportiva Real Madrid fue el escenario de un nuevo choque para el que Fernando Maíllo, promocionado este verano al equipo femenino blanco B, contó de inicio con algunas futbolistas que asomaron con las mayores debido a las bajas de Quesada en el arranque de temporada, como Noe Llamas en el lateral, Oihane San Martín aportando en ataque o Zouhir en punta. También Óscar Belis hizo lo mismo con futbolista como Julia Torres, Lúa Arufe o Martina. La emoción estaba asegurada, pero, sobre todo, la calidad.
Porque ambos equipos tienen de sobra. El Real Madrid B ejerció una presión adelantada mientras que el Barça B intentaba imponer su idea de juego, un tiqui-taca a cargo de Lorena Cubo o Josephine a falta de Rosalía, Mayssa o Noa Jiménez, que estuvieron con el primer equipo culé en la derrota en Zubieta este domingo (2-1). Aun así las blaugranas lograron sobreponerse al intenso inicio de su rival y se adelantaron a los seis minutos por medio de Nielsen. Como respuesta, en el 15′, llegó el tanto de Oihane para las blancas. El mini-Clásico iba a toda mecha.
Y así lo demostró el Barça B, otra vez, poniéndose por delante en el 22′ gracias esta vez a Lúa Arufe. A las de Maíllo les tocaba volver a remangarse y buscar el empate antes del descanso, pero a pesar de sus ocasiones, un palo incluido, no pudieron lograr la igualada hasta la segunda mitad: en apenas nueve minutos Bea Vélez y Zuazo dieron la vuelta al resultado. Cuando el filial merengue acechaba y acechaba al culé, llegó el definitivo 3-3, obra de la jovencísima Aissatou Traoré (2010) en una jugada en la que la afición local pidió falta previa y ambos equipos se repartieron los puntos. En la segunda vuelta, más.