Locura rojiblanca: el Atlético Madrileño lo gana en el añadido

El Atlético Madrileño recibía al Cartagena en la Ciudad Deportiva de Alcalá de Henares con una necesidad clara: ganar para no perder terreno en la pelea por el liderato del grupo 2 de la Primera Federación. El equipo de Fernando Torres llegaba reforzado anímicamente tras la remontada en Tarazona, con la sensación de que este grupo cree hasta el final… y con una afición que volvió a responder en una tarde fría, pero que no dejó de apoyar ni un solo minuto.

 

El partido arrancó con un Atlético Madrileño decidido a llevar el peso del juego. Quería balón, quería campo rival y quería imponer ritmo. Sin embargo, el Cartagena no tardó en demostrar que no iba a ser un invitado más. Ordenado, compacto y agresivo en los duelos, supo equilibrar el inicio y competir cada posesión.

Las primeras llegadas con peligro fueron rojiblancas. El Atleti se instaló en campo contrario, moviendo el balón con paciencia y buscando huecos en una defensa murciana que cerraba bien por dentro. Aun así, las ocasiones no terminaban de ser claras… y en ese tipo de partidos, cualquier error puede costar caro.

 

En el minuto 22, un balón en largo mal gestionado por la zaga local dejó al delantero visitante con opción de remate ante un Mario de Luis fuera de posición. La afición rojiblanca contuvo la respiración… pero el guardameta rojiblanco reaccionó con una estirada espectacular para evitar el primero del Cartagena.

 

El Atlético respondió poco después con una gran acción individual de Rafa Llorente, que rompió por banda izquierda, superó rivales y sacó un disparo que obligó al portero visitante a intervenir. El balón  cayó en la frontal, pero la jugada no terminó en gol. Era el reflejo del partido: el Atleti llegaba, pero no terminaba de concretar.

Con el paso de los minutos, el equipo de Torres fue creciendo. Se hizo fuerte en tres cuartos, acumuló llegadas y empezó a encerrar al Cartagena, que resistía con orden y sacrificio. El descanso llegó con la sensación de que el gol local estaba cerca

Tras el paso por vestuarios, el guion se acentuó.

El Atlético Madrileño salió decidido a romper el empate cuanto antes. Apenas comenzada la segunda mitad, Rayane rozó el gol con un remate que pasó cerca del poste tras un buen centro de Iker Luque. Era el primer aviso serio de lo que venía.

 

En el minuto 55 el Cartagena tuvo una ocasión clarísima, un córner ejecutado en corto terminó en un centro envenenado que se fue cerrando peligrosamente hasta impactar en el larguero. Un golpe seco que silenció por un instante Alcalá y recordó que el partido seguía completamente abierto.

 

Iker Luque tuvo una de las más claras tras robar un balón y lanzarse en velocidad hacia portería, pero el guardameta volvió a aparecer con una gran mano abajo para mantener el empate. Minutos después, una combinación dentro del área dejó a Bellotti  en una posición inmejorable, pero su remate no encontró la red.

 

El Atlético tocaba, insistía, probaba desde fuera, colgaba balones… pero el Cartagena resistía como podía. Rafa Llorente lo intentó a balón parado con un disparo que se marchó cerca del ángulo, Arnau tuvo otra dentro del área que se fue alta, y Jano probó suerte desde lejos sin éxito.

El tiempo corría. El gol no llegaba. Y el empate empezaba a pesar.

Hasta que el fútbol decidió romper el guion.

Minuto 90. Balón al área. Segunda jugada. Caos. Y en medio de todo, Miguel Cubo. El delantero apareció en el momento justo, en el lugar exacto, para empujar el balón a la red y desatar la locura en Alcalá. Gol. Explosión. Liberación total.

Pero este equipo no sabe quedarse ahí.

Con el Cartagena volcado, llegó la última acción del partido. Penalti para el Atlético Madrileño.  Rafa Llorente tomó la responsabilidad… y no falló. Gol. . 2-0.

Lo que durante 90 minutos fue tensión, se convirtió en euforia en cuestión de segundos.